Más que IA: la oportunidad estratégica que Chile no puede dejar pasar | NTT DATA

ma., 25 agosto 2026

Más que IA: la oportunidad estratégica que Chile no puede dejar pasar

Chile necesita volver a crecer. Y para hacerlo, vale la pena preguntarse ¿en qué lugar quiere situarse el país en la nueva economía digital? La revolución tecnológica ha cambiado el marco: en la economía que emerge, el crecimiento dependerá de la capacidad de los países para convertir tecnología, talento y energía en una ventaja competitiva concreta.

La inteligencia artificial ha capturado la atención global, pero limitar el debate a la adopción de herramientas sería un error estratégico. La pregunta de fondo no es cuánta IA usará Chile, sino cuánto valor será capaz de generar a partir de ella. Esa diferencia es la que separa a los países que consumen tecnología de aquellos que construyen una posición competitiva en torno a ella.

Chile cuenta con condiciones reales para aspirar a lo segundo. Según la Comisión Nacional de Energía, a mayo de 2026, el país alcanzó una capacidad instalada neta de 38.173 MW, con una matriz compuesta en un 52% por energías renovables no convencionales. A esto se suma una posición cada vez más visible en infraestructura digital: hoy Chile es el segundo mercado de América Latina en capacidad instalada de data centers, con 37 instalaciones operativas y una cartera relevante de proyectos en desarrollo, con una inversión potencial que supera los US$ 4.000 millones, según información de Chile Data Centers.

Pero esta oportunidad convive con una brecha crítica: el talento digital. Según SENCE, el país enfrenta un déficit de más de 6.000 profesionales TI, que podría generar pérdidas superiores a los US$10.000 millones hacia 2030. A nivel global, el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum advierte que el 59% de la fuerza laboral requerirá recapacitación o fortalecimiento de habilidades antes de que termine la década.

Conviene decirlo con claridad: ningún país genera valor a partir de la transformación tecnológica solo por declararse comprometido con ella. Sin talento, la IA no pasa de ser una promesa. Sin infraestructura, no escala. Sin energía suficiente, limpia y competitiva, simplemente no ocurre.

Chile todavía está a tiempo de desempeñar un rol relevante, pero eso exige una estrategia país: formación digital temprana, reconversión laboral, infraestructura habilitante, y una coordinación efectiva entre Estado, academia y sector privado. Porque en esta carrera no basta con llegar. Si Chile no convierte sus ventajas en una apuesta estratégica, otros lo harán primero. Y en la economía digital, llegar tarde no significa partir desde atrás: significa quedar fuera.

 

David Caja
David Caja

Country Manager de NTT DATA Chile